A mi hijo le cuesta jugar con otros niños - ¿por qué?
El juego es un elemento fundamental de una infancia feliz. A través del juego, los niños pueden relacionarse con los demás mediante actividades lúdicas. Esta forma de diversión es un reflejo de la socialización inherente al ser humano desde que nace. Los padres desean que sus hijos tengan amigos y jueguen con los compañeros de clase o de guardería, pero cuando el niño muestra poca receptividad hacia este objetivo, puede surgir la preocupación. El niño empieza a desarrollar estas habilidades de juego a nivel social a partir de los 3 o 4 años; sin embargo, cada niño tiene su propio proceso de evolución. En este artículo respondemos a esta cuestión: ¿por qué a mi hijo le cuesta jugar con otros niños?
6 razones por las que a tu hijo le cuesta jugar con otros niños
Si alguna vez ves que tu hijo se queda apartado en un segundo plano, o crees que no termina de relacionarse correctamente con los demás niños, es posible que tenga algún tipo de problema o dificultad a la hora de relacionarse.
A continuación vamos a darte las 6 causas para que puedas saber por qué a tu hijo le cuesta jugar con otros niños:
- Integración en un nuevo entorno. Cuando el niño inicia la etapa escolar, necesita sus propios tiempos para tomar confianza con los demás. Los padres y profesores, como mentores de la educación, son un punto de apoyo muy importante para el niño. Las habilidades sociales también se adquieren de un modo gradual.
- Timidez. Cada niño tiene su propio carácter. Un niño tímido tiene la misma capacidad de socialización que cualquier otro, sin embargo, necesita más tiempo para romper esa barrera inicial.
- Dependencia hacia la madre o el padre. El niño puede haber desarrollado un apego alto hacia sus padres y tomar a sus progenitores como una referencia constante de seguridad. Esto ocurre porque, durante sus tres primeros años de vida, el niño se relaciona principalmente en un entorno de adultos que le aportan protección continua.
- Trastornos del lenguaje. La comunicación es un elemento determinante para establecer relaciones personales en cualquier etapa de la vida. Si el niño sufre algún tipo de dificultad en este plano, esto puede influir en su actitud hacia las relaciones sociales, puesto que entender un juego, por ejemplo, es un aspecto básico para participar en él.
- Ejemplo de los padres. Un niño encuentra en sus padres un buen ejemplo en el que mirarse. Por esta razón, cuando los padres tienden a ser solitarios y en raras ocasiones comparten planes con más gente, están dando un ejemplo de soledad e individualismo al niño. En ese caso, el niño tampoco ha tenido muchas oportunidades de participar en entornos en los que se produce un encuentro social más allá del propio núcleo familiar. El niño necesita tener ocasiones reales para poner en práctica sus habilidades sociales. Por el contrario, cuando los padres se relacionan con otras personas y disfrutan de esta experiencia, motivan al niño con su propia actitud.
- Sobreprotección. Cuando los padres sobreprotegen constantemente a su hijo, en lugar de reforzarlo, lo debilitan. Es importante evitar esta actitud para que el niño pueda desarrollar sus propios recursos personales de forma acorde a su edad.
Estas situaciones no significan necesariamente que el niño no quiera relacionarse. A veces, solo necesita más tiempo para sentirse cómodo o aprender a participar en los juegos. Observar cómo se comporta en distintos entornos puede ayudar a entender mejor qué necesita.
Cómo ayudar al niño a jugar con otros amigos
Ahora que ya sabes por qué a tu hijo le cuesta jugar con otros niños, en Psicología-Online vamos a darte algunos consejos para que puedas ayudarle a relacionarse con los demás y disfrutar de relaciones sanas y felices:
- Si te preocupa este motivo, es conveniente que hables con el profesor del niño y concretes una tutoría para averiguar si existe algún tema que pueda estar condicionando la experiencia feliz del niño en la escuela. Por ejemplo, tal vez haya tenido algún problema con otros niños.
- Respeta el modo de ser del niño. Confía en que irá dando pasos importantes por sí mismo a partir de su propia evolución. No insistas con este tema.
- Actividades extraescolares. Puedes matricular al niño en una actividad que pueda gustarle para que se relacione con otros niños en un entorno distinto al de clase. Procura que sea una actividad que disfrute y en la que pueda compartir una tarea con otros, sin presionarlo para que haga amigos de inmediato.
- Posibilita que el niño pueda invitar a otros amigos a casa para jugar si así lo desea, más allá del día del cumpleaños.
- Primos y hermanos. Propicia que el niño disfrute de tiempo en común con otros niños de una edad similar en el seno de la propia familia.
Si sigues observando dificultades de relación social en el niño, es conveniente que consultes el caso con un psicólogo infantil o un pedagogo para que pueda asesorarte de un modo personalizado, teniendo en cuenta los detalles del caso.
Este artículo es meramente informativo, en Psicología-Online no tenemos facultad para hacer un diagnóstico ni recomendar un tratamiento. Te invitamos a acudir a un psicólogo para que trate tu caso en particular.
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- Milestones by 4 Years (Centers for Disease Control and Prevention)
- Spoken Language Disorders (American Speech-Language-Hearing Association)
