Capitulo 2

La evaluación de riesgos psicosociales en el trabajo y la planificación de la actividad preventiva

Por: Fernando Mansilla Izquierdo

2.3 Planificación de la actividad preventiva

 

Las acciones preventivas deben ser realistas, proporcionadas, escalonadas, viables y adecuadas a los riesgos psicosociales (Meliá Navarro, 2008).

 Aunque es difícil proponer medidas de prevención generales, ya que la prevención de los riesgos psicosociales debe realizarse puntualmente para cada empresa y circunstancias particulares, se podrían establecer algunas recomendaciones generales como:

  • Adecuar la carga y el ritmo de trabajo al trabajador.
  • Fomentar la comunicación entre los distintos niveles jerárquicos de la organización.
  • Implantar sistemas de resolución de conflictos.
  • Favorecer la motivación laboral.
  • Facilitar la cohesión del grupo de trabajo, fijando espacios y tiempos de encuentro.
  • Potenciar la capacidad y la creatividad de los trabajadores.

Por otro lado, la intervención se basa fundamentalmente en realizar el diagnóstico o identificación del riesgo en el puesto de trabajo para después proponer las medidas correctoras pertinentes.

La intervención puede enfocarse sobre el contenido, la naturaleza del trabajo y la organización o sobre las interacciones entre el trabajador y su medio ambiente o sobre el trabajador individualmente.

Son más recomendables las medidas de carácter global, organizativas y colectivas que las medidas particulares sobre el trabajador.
Las actividades de prevención individual han de ser posteriores o complementarias a las actividades de prevención organizacional (INSHT, 1994).

2.3.1 Intervención sobre la organización

La primera intervención que debe realizarse es sobre la organización.

El Comité Mixto OIT/OMS (1984) propone las siguientes medidas de prevención:

  • Modificar la organización del trabajo (-enriqueciendo y ampliando tareas, rotando tareas y puestos, etc.-, dando mayor autonomía, delegando responsabilidades, etc.).
  • Mejorar el medio ambiente de trabajo (controlando los riesgos profesionales, adecuando el ambiente físico -temperatura, iluminación, colores…).
  • Modificar el espacio (estableciendo medidas para evitar el hacinamiento o el aislamiento en los lugares de trabajo).
  • Racionalizar el tiempo de trabajo (estableciendo pausas y descansos adecuados).
  • Suministrar información sobre los procesos de trabajo (informando anticipadamente de los cambios tecnológicos o de la introducción de nuevas tecnologías).
  • Posibilitar la comunicación formal e informal entre los trabajadores.
  • Favorecer la participación de los trabajadores en las medidas de organización, en la toma de decisiones y en los métodos de trabajo, etc.

Todas las medidas preventivas anteriores se pueden concretar y especificar en los siguientes apartados:

a) Con respecto a los sistemas de trabajo.

  • Dotar a los trabajadores de la formación necesaria para el correcto desarrollo de su trabajo.
  • Promover la participación de los trabajadores en la organización del trabajo y en la toma de decisiones.
  • Proporcionar autonomía temporal  e iniciativa para la ordenación de tareas.

b) Con respecto a los sistemas de información y comunicación.

  • Facilitar información clara e inequívoca de las responsabilidades, funciones y tareas del trabajador, de los objetivos (cantidad y calidad del producto), de los métodos y medios de trabajo, de los plazos, etc.
  • Proporcionar a los trabajadores información anticipada de los cambios tecnológicos o de la introducción de nuevas tecnologías.
  • Establecer canales de comunicación en los que los mensajes que se transmitan sean claros, comprensibles y accesibles a los diferentes grados de instrucción y madurez de los trabajadores a los van dirigidos. Además el mensaje ha de llegar al receptor en el momento en que es útil y necesario.
  • Establecer canales de comunicación formal: vertical ascendente (de los subordinados hacía el jefe), vertical descendente (del jefe hacía los subordinados) y horizontal (entre compañeros).
  • La información transmitida será completa y precisa, sin lagunas que hagan difícil su comprensión o creen en los destinatarios desconfianzas o sospechas. Además dicha información debe ser verdadera, imparcial y esencialmente objetiva, y debe llegar y estar disponible para todos los interesados.
  • La comunicación debe provocar en quien recibe el mensaje una reacción positiva, una orientación favorable al cambio de opinión, actitud o comportamiento.

c) Con respecto a sistemas de regulación de conflictos.

  • Establecer procedimientos formales de negociación, arbitraje y mediación.

d) Con respecto a lo sistemas de dirección y liderazgo.

  • Procurar que el estilo de dirección, liderazgo o mando sea democrático y que permita participar a todos los trabajadores en las decisiones que afecten a su trabajo.
  • Formar en la dirección y gestión de recursos humanos.
  • Conceder importancia al apoyo social (instrumental, afectivo, etc.), entre compañeros y con los superiores y subordinados, en el diseño de la organización.
  • Fomentar el apoyo social adecuado, es decir, posibilitar las relaciones interpersonales entre los trabajadores.

2.3.2 Intervención sobre el trabajador

La intervención sobre el trabajador va orientada hacia él mismo considerado individualmente, y tiene como objetivo conseguir que el trabajador conozca los riesgos, adquiera nuevas actitudes hacia el trabajo y prevenir, analizar y afrontar las situaciones de riesgo en el trabajo.

La intervención sobre el trabajador consiste en dotarle de estrategias de afrontamiento sobre algunos aspectos que son difícilmente abordables mediante medidas organizativas. Este abordaje, según Berkman y Glass (2000) consiste en cinco tipos de intervenciones: las de cambio de conducta, las de apoyo social, las de manejo de la enfermedad, las de alivio del estrés y las de mejora del autocontrol y la eficacia personal. Y abarcan técnicas generales, técnicas cognitivas, técnicas fisiológicas y técnicas conductuales.

2.3.3 Intervención social

El apoyo social se ha definido como los vínculos entre individuos y grupos que sirven para improvisar competencias adaptativas en el manejo de los desafíos y problemas inmediatos, en crisis y en privaciones (Caplan, 1974).
Las estrategias pasan por fomentar el apoyo social por parte de los compañeros y supervisores. Por medio del apoyo social, tanto en el trabajo como en el entorno familiar y social, los trabajadores obtienen nueva información, adquieren nuevas habilidades o mejoran las que ya poseen, obtienen refuerzo social y retroinformación sobre el desempeño laboral, y consiguen apoyo emocional, consejos y otros tipos de ayuda.
El apoyo social aparece como una de las principales variables que permiten prevenir y amortiguar las respuestas que el individuo genera ante los estresores y sus efectos. Hay cuatro tipos de apoyo social: emocionales, instrumentales, de información y de valoración (House, 1981).
Pines (1983) distingue las siguientes formas de ofrecer apoyo social en el trabajo:

  1. Escuchar de forma activa, pero sin dar consejos ni juzgar sus acciones.
  2. Dar reconocimiento en el sentido de que un compañero o jefe confirme que se están haciendo bien las cosas.
  3. Crear necesidades y pensamientos de reto, desafío, creatividad e implicación en el trabajo.
  4. Ponerse en el lugar del trabajador (empatía), pero haciéndole reflexionar sobre si realmente ha agotado todas las posibles soluciones.
  5. Participar en la realidad social del trabajador, confirmando o cuestionándole las creencias sobre sí mismo o sobre sus conceptos.

2.3.4 Temporalización de las medidas preventivas

El empresario es responsable de llevar a cabo las medidas preventivas propuestas y de cumplir los plazos de ejecución.

Según sea la valoración, se propone la siguiente clasificación del riesgo psicosocial en controlado, semicontrolado, incontrolado o indeterminado, se sugiere el siguiente plazo o temporalización:

  • Si el riego es clasificado de controlado no es necesario proponer medidas de prevención ni plazo alguno.
  • Si el riesgo es clasificado de controlado, el empresario no tendrá que realizar medida correctora alguna, ya que no es necesaria porque las medidas que se están realizando son adecuadas.
  • Si el riesgo es clasificado de semicontrolado, el empresario tendrá 3 meses de plazo para efectuar las medidas correctoras y disminuir o evitar el riesgo.
  •  Si el riesgo es clasificado de incontrolado, el empresario tendrá 1 mes para efectuar las medidas correctoras y disminuir o evitar el riesgo.
  • Si el riesgo es clasificado de indeterminado el plazo que tendrá el empresario para subsanar y para realizar la medida correctora será establecido a criterio del técnico.

Cuadro 2.1

Evaluación de Riesgos Psicosociales y Planificación de la Actividad Preventiva

Puesto de trabajo: Director de Centro


Riesgo Psicosocial Identificado.

Descripción del Riesgo Psicosocial.

Calificación.

Medidas de prevención.

 Temporalización (plazo).

Responsable.

Carga mental.

 

El trabajador tiene un alto grado de responsabilidad por la dificultad de coordinación y planificación de las actividades y trabajadores.

Semicontrolado.

-Facilitar la participación del trabajador en la gestión y en el rediseño organizacional.
-Proporcionar al director formación para la coordinación, gestión de recursos y en materia de dirección y gestión de personal.

3 meses.

Empresario.