POTENCIALES EVOCADOS VISUALES (PEVs) POR UN PROCESO
DE ATENCION Y DIFERENCIAS DE GENERO

 

Encarna Vaquero, Mª Jesús Cardoso, Manuel Vázquez

Psicobiología. Dpto. Psicología Experimental. Universidad de Sevilla

 

 

 

INTRODUCCIÓN

Diversas revisiones (Bradshaw et al. 1983; Kolb et al. 1985) sobre atención visuo-espacial coinciden en que los varones tienden a presentar mayores capacidades espaciales así como un mayor grado de arousal que las mujeres. El objetivo de este trabajo es constatar las posibles diferencias de género en los componentes de los Potenciales Evocadoss en tareas de atención visuo-espacial. En esta línea se encuentran los trabajos de Harter et al. (1989). Así mismo, las diferencias intersexuales en los Potenciales Evocados por sujetos sanos son el control necesario para estudiarlos en problemas prioritarios como envejecimiento normal y patológico, depndencias y diferentes psicopatologías de gran incidencia como son: depresión, stress, ansiedad, hipermotricidad con déficit atencional, esquizofrenia (Turetsky et al. 1997). (Para una revisión de la investigación aplicada actual sobre atención, véase Vaquero et al. (2001), Botella y Ponsoda (eds): La Atención, vol I (1998) y Méndez, Ponte, Jiménez, Sampedro (eds): La Atención, vol II (2001).

MÉTODO

La muestra se compone de 20 sujetos (10 hombres y 10 mujeres) sin ningún trastorno neurológico, de edades comprendidas entre 18 y 24 años, con visión normal o corregida. Se cumplieron todos los requerimientos éticos establecidos.

Utilizamos un paradigma clásico de atención visuo-espacial ampliamente contrastado (Mangun et al. 1993, Gómez et al. 1998). Los participantes eran situados a 70 centímetros de la pantalla de un monitor. A continuación se les pedía que mantuvieran su visión en un punto de fijación localizado en el centro de la pantalla. En el primer bloque se les instruía para que prestaran atención a uno de los campos visuales sin mover los ojos del punto de fijación. Cada bloque contenía 100 estímulos de los cuales el 90% eran estándares y el 10% objetivos. Los estímulos tenían un diámetro fijo de 2,46 grados y un desplazamiento desde el eje medio vertical de 4,87 grados. La duración de los estímulos era de 300 ms y eran presentados a un lado u otro del meridiano horizontal de la pantalla con igual probabilidad y aleatoriamente. Terminado el primer bloque, se realizaba una pausa antes de iniciar un segundo bloque, donde el sujeto debía atender, en este caso, al otro campo visual. En los restantes bloques, hasta un total de diez, se repitió el patrón alternativo izquierda-derecha. El sujeto sólo debía responder a los objetivos que aparecieran por el lado atendido y no a los estándares.

La señal electroencefalográfica (EEG) del sujeto se registró mediante los siguientes electrodos: F3, F4, C3, C4, P3, P4, T5, T6, O1 y O2; todos ellos referenciados al mastoides derecho, y posteriormente a ambos, mediante un algoritmo. Sus posiciones se ajustan al sistema internacional 10-20. El factor de amplificación fue de 20.000 y se aplicó un filtro de banda de 0.01 a 100 Hz. Los movimientos oculares se registraron en los planos horizontal y vertical mediante montajes bipolares de electro-oculografía (EOG). Una vez amplificada la señal fue adquirida por ordenador con una tasa de digitalización de 250 Hz.

Los componentes de los Potenciales Evocados se analizaron mediante tests ANOVAs. Los factores analizados fueron los siguientes: localización de los electrodos (E), niveles: anteriores (frontales y centrales) y posteriores (parietales, temporales y occipitales), hemisferio (H), niveles: izquierdo y derecho, atención (A), niveles: condición atendida y condición no atendida, campo visual de procedencia del estímulo (CV), niveles: derecha e izquierda y género (G), niveles: hombre y mujer.

RESULTADOS

Componente P1 (85-115)

Exportamos el componente P1 o P100 de los Potenciales Evocados para una latencia comprendida entre 85 y 115 ms. Inicialmente, promediamos todos los electrodos para obtener una visión global y realizamos un ANOVA para los factores: Género, Atención, Hemisferio y Campo Visual, obteniendo un efecto principal de Género (F(1,9)= 5,14; p= 0.05) (mayor amplitud en varones) y una interacción (A x G X H x CV) (F(1,9)= 8,49; p= 0.017). Agrupamos los electrodos (E) en anteriores (frontales y centrales) y posteriores (parietales, temporales y occipitales) y realizamos otro ANOVA con los factores citados e incluyendo Electrodos. Obtuvimos un efecto principal de Género (F(1,9)=11,22; p= 0.009) y las interacciones: (E x H x CV) y (E x A x CV) (en ambas, p< 0.05). Con esta misma agrupación de electrodos, estudiamos separadamente la condición atendida y la no atendida y comprobamos que en ambos casos se obtenía un efecto principal de género (en ambas condiciones, p< 0.02). Los contrastes indicaron que la amplitud del componente P1 era mayor: en varones que en mujeres, en las regiones posteriores (parieto-occipital-temporal), en la condición atendida y en el hemisferio contralateral al campo visual. (Fig. 1).

Condicion atendida 

Componente N1 (150-180)

El componente N1 o N100 fue exportado para una latencia comprendida entre 150 y 180 ms. Realizamos el correspondiente test ANOVA separando el factor electrodos en los niveles: anteriores (F y C) y posteriores (P, O y T), y analizamos la amplitud de N1 para los factores: A, G, H, CV, E. Los resultados fueron (Fig.2):

 Genero

INTERACCIONES

SIGNIFICACION

E x G 4.58 0.06 *
H x A 6.18 0.035 **
H x CV 38.12 0.001 ***
H x A x CV 8.44 0.006 ***
E x H x CV 27.66 0.001 ***
E x H x CV x A 25.75 0.002 ***

 

Dado que la interacción E x G estaba muy próxima a la significación (p = 0.06) y que las gráficas indicaban claramente una mayor amplitud del componente N1 para mujeres que para hombres en regiones temporales y occipitales, realizamos otro test ANOVA para los mismos factores, pero considerando dichos electrodos (T+O), obteniendo un efecto principal de género (F(1,9) = 8,63, p = 0.017). Este efecto (mayor amplitud en mujeres) fue especialmente significativo en regiones temporales (p = 0.011) y en ambos casos fue mayor en el hemisferio contralateral al campo visual atendido (fig. 3).

Condicion atendida o no

Componente P3 (395-435)

Latencia de exportación entre 395 y 435 ms. Colapsando todos los electrodos realizamos un primer ANOVA con los factores A, G, H y CV, donde obtuvimos efectos principales de: Atención (F(1,9) = 10,32; p = 0.011) (mayor amplitud en la condición atendida. Ver Fig. 4) y de Género (F(1,9) = 6,22; p = 0.034) (mayor amplitud en varones). Dado que las interacciones: (H x A) y (H x G) que implicaban al hemisferio, estaban muy cercanas a la significación (p = 0.06), realizamos un ANOVA para cada hemisferio separadamente:

ANOVA PARA P3

FACTORES:

E, A, G, CV

HEMISFERIO

IZQUIERDO

HEMISFERIO DERECHO

EFECTOS PRINCIPALES A (p= 0.003) ***

E (p= 0.013) **

A (p= 0.023) **

E (p= 0.013) **

G (p= 0.014) **

CV (p= 0.033) **

INTERACCIONES DOBLES   ExA (p= 0.003) ***

ExG (p= 0.043) **

INTERACCIONES TRIPLES ExAxG (p= 0.022) **  ExAxG (p= 0.056) *

 

Los contrastes realizados posteriormente mostraron la relevancia espacial del hemisferio derecho en varones respecto a mujeres, mientras que ninguna condición fue significativa. para el hemisferio izquierdo.

Dado que en ambos hemisferios se daban efectos principales de electrodos, realizamos un ANOVA por separado para cada sexo, considerando los electrodos individualmente. La idea era comprobar si en hombres hay diferencias hemisféricas que no son tan marcadas en mujeres y como se reflejaría en cala localización cerebral de los electrodos. Los resultados fueron los siguientes: ambos sexos presentaron efectos principales significativos para Atención y Electrodos, pero en varones se dio efectivamente una interacción de E x H (F(1,9) = 4,76; p = 0.02) que no se dio en mujeres.

Habíamos observado en el voltaje de los diferentes electrodos que los varones presentaban, como mínimo, 1 uv. más que las mujeres en todas las condiciones salvo en electrodos temporales, donde las chicas presentaban sus puntuaciones máximas (voltaje similar a los varones).

Dado que la bibliografía suele coincidir en la distribución centro-parietal del componente P3b, y que teníamos un efecto principal de electrodos, realizamos un ANOVA con los electrodos centrales y parietales agrupados (C + P) para los factores A, G, H y CV, obteniendo efectos principales de:

Atención (F(1,9) = 13,85; p = 0.005) (> en la condición atendida)

Género (F(1,9) = 6,92; p = 0.027) (> en varones)

Campo Visual (F(1,9) = 8,15; p = 0.019) (> en estímu.los del CV izquierdo).

Los contrastes indicaron que la amplitud de P3 (395-435), en las regiones Centrales (especialmente) y Parietales, era significativamente mayor en varones respecto a mujeres y en el hemisferio derecho (en la condición atendida para estímulos contra e ipsilaterales y en la condición no atendida para estímulos ipsilaterales). (Figs. 5 y 6).

Parietal Temporal

El hecho de que las mujeres presentaran similar voltaje que los varones en regiones Temporales (especialmente) y algo menos en regiones Parietales (diferencias no significativas), nos hizo pensar que, además de una diferencia de arousal (mayor en varones) evidenciada en la bibliografía, sugería una diferencia de procesamiento. Así pues, realizamos otro ANOVA para los mismos factores, agrupando los electrodos Temporales y Parietales (T + P), y como esperábamos no se obtuvo ningún efecto de género, pero sí de atención. Como puede verse en la Fig. 7, el P3 temporal es prácticamente idéntico en ambos sexos, a pesar de las citadas diferencias, quizás debidas al arousal.

En resumen, las regiones centrales (especialmente) y parietales presentaron mayor amplitud para P395-435 en varones, principalmente en el hemisferio derecho, y se dieron efectos principales de atención y de género.

En mujeres, fueron las regiones temporales (especialmente) y parietales las que presentaron mayor amplitud de P395-435 cuando fueron moduladas por atención espacial. (Fig. 8).

CONCLUSIONES

Coincidimos con trabajos previos en que los varones poseen mayor arousal. El componente P1, caracterizado como espacial y extraestriado (Gómez et al. 1994; Heinze et al. 1994) presenta mayor amplitud en varones que en mujeres y en regiones posteriores (Parietales, Occipitales y Temporales), es contralateral al campo visual y es modulado por atención visuo-espacial. El N1 presenta mayor amplitud en mujeres en regiones temporales y también es modulado por atención. Para P3 (395-435), la modulación atencional también implica mayores amplitudes para ambos sexos. Se constata la dominancia espacial modulada por atención del hemisferio derecho en varones. Los varones suelen presentar mayores amplitudes en P3, en parte debidas a un mayor arousal, pero además nuestros resultados sugieren diferencias en el procesamiento: 1) Los varones presentaron dominancia del hemisferio derecho para atención visuo-espacial, especialmente en regiones centrales y parietales, y 2) Las mujeres no presentaron diferencias interhemisféricas para la atención visuo-espacial y presentaron sus mayores amplitudes en regiones temporales y parietales para este componente.

BIBLIOGRAFIA

Bradshaw, J.L.& Nettleton, N.C. (1983): Human cerebral asymmetry. New Jersey. Prentice Hall.

Botella, J. & Ponsoda (Eds) (1998): La Atención. Vol I. Un enfoque pluridisciplinar. Col. Psicobiología y Salud. Promolibro. Valencia.

Gómez, C., Clark, V., & Hillyard, S. (1994): Localization of neural generators during visual selective attention. Brain Topography, 7:41-51.

Gomez, C., Vázquez, M., Vaquero, E., López-Mendoza, D., Cardoso, M.J. (1998): Frequency analysis of the EEG during spatial selective attention. International Journal of Neuroscience, 95, 17-32.

Heinze,H.J., Mangun, G.R., Burchert, W., Hinrichs, H., Scholz, M., Munte,T.F., Gos, A., Scherg, M., Johannes, S., Hundeshagen, H., Gazzaniga, M.S. and Hillyard, S.A. (1994): Combined spatial and temporal imaging of brain activity during visual selective attention in humans. Nature. Dec 8, 372:6506 543-6.

Harter, M., Miller, S., Price, N., Lalonde, M., y Keyes, A. (1989): Neural processes involved in directing attention. Journal of Cognitive Neuroscience, 1, 3:223-237.

Kolb, B. & Whishaw, I.Q. (1985): Fundamentals of human neuropsychology. New York. Freeman.

Mangun, G.R., Hillyard, S.A. & Luck, S. J. (1993): Electrocortical substrates of visual selective attention. In: Meyer, D. & Kornblum, S. (Eds). Attention and Performance. Vol. XIV (pp. 219-243). Cambridge. Massachusetts: MIT Press.

Méndez. C., Ponte, D., Jiménez, L., Sampedro, M.J. (eds) (2001): La Atención. Vol II. Un enfoque pluridisciplinar. Colección Psicobiología y Salud. Promolibro. Valencia.

Turesky, B. et al. (1998): P300 Subcomponents abnormalities in Schizophrenia. Society of Biological Psychiatry, Nº 43, pp 31-39.

Vaquero, E., Cardoso, MJ., Vázquez, M., Gómez, C. (2001): Influencia del género en la amplitud de los Pes durante una tarea de atención visuo-espacial. Cap. 8. En Méndez, Ponte, Jiménez y Sampedro (eds): La Atención. Vol. II. Un enfoque pluridisciplinar. Ed. Promolibro. Valencia.