Persistir en la actividad

 

Hacer las cosas que quieres hacer a menudo no es tan fácil. Comenzar puede ser difícil como he escrito la última vez. Pero si has vencido ese problema no estás listo todavía. Existe una gran posibilidad que ya se está anunciando el siguiente problema después de empezar, que es persistir. Aunque sean tareas que te parecen buenas, continuar con ellas puede ser muy difícil.

Normalmente si has empezado algo con desgano, continuar te va a costar esfuerzo y eso será más duro con el tiempo. Aunque tu interés puede cambiar. A veces después de empezar algo que no te gusta, eso te va a entusiasmar y entonces continuar es fácil. Pero lo inverso es más común. Comenzar algo nuevo a menudo es atractivo pero después de algún tiempo pierde su atracción hasta convertirse en una carga dura.

Hay más problemas para continuar. Muy común es estar desviado después de haber empezado a hacer algo. Tener tu concentración puede ser difícil sobre todo con algo aburrido. Aunque quedarse concentrado en una tarea atractiva tampoco será fácil. Ser activo es muy estimulante y funciona  como un generador de ideas. Es como si hubieras removido la tapa de pensar en otras cosas que podrías hacer también.

De repente piensas con deberes que has aplazado tantas veces y ahora los recuerdas. Entonces lo atractivo de hacer estas tareas puede ser muy fuerte. Ya vienen las mentiras, por ejemplo que es el momento más apropiado o si no lo haces ahora, no lo vas a hacer nunca. Claro que la idea es una evasión para no hacer una tarea que no te gusta. Conocí a un estudiante que prefería limpiar su baño en vez de continuar trabajando en su escrito.

Además hay muchísimas cosas divertidas, el periódico, un libro, la tele, música o visitar a un amigo. Las cosas que te pueden desviar casi son innumerables. Las tentaciones son tantas que ellas parecen una conspiración. Si ellas no están en tu mente ya, hay cosas en el ambiente que están gritando por tu atención. ¿qué hacer con todas esas diversiones si quieres continuar tu actividad?

Necesitas tu voluntad porque continuar sin esfuerzo no funciona. Siempre tienes que luchar y a veces eso va a ser muy duro. Pero creo que un buen método te ayuda. Como ya he escrito antes, hacer lo que quieres, es un asunto de control y para obtener control necesitas planificar. Tienes que saber claramente qué vas a hacer antes de actuar. Así persistir empieza como una idea en tu cabeza.

No intentes hacer nunca algo que sabes de antemano que no puedes lograrlo. Necesitas experimentar éxito y eso puedes provocarlo con planificar solo algo de lo que sabes que puedes aguantar. Siempre es deseable quedarse dentro de las fronteras del alcance de tus capacidades. Cuídate que eso sea lo que puedes hacer en la práctica y no algo que pudieras hacer teóricamente. Con tus planes debes tener en cuenta tus dificultades.

Planificar partes limitadas puede parecer contradictorio porque lo que querrías hacer no es poco sino mucho. Sin embargo hay dos significados de querer, querer conseguir cosas y querer un resultado final. Así por ejemplo puedes querer poder tocar el violín y querer estudiar cada día media hora. Para obtener el control la última cosa es la más importante. Si en ese ejemplo media hora te parece demasiado, puedes intentar 20 minutos o aún menos.

No obstante el método que aconsejo no te ahorra fracasos. Si no has logrado lo que has planificado no niegues las dificultades con decirte a ti mismo que la próxima vez ellas no te van a afectar. Necesitas mejores planes con metas que puedes conseguir. A veces es posible mejorar las circunstancias con menos alicientes, aunque no será nunca posible eliminarlos del todo porque siempre te queda la posibilidad de pensar en ellos y así se quedan en tu mente.

Si hay cosas que te siguen distrayendo, necesitas otras medidas y una de ellas es poner en orden estas cosas. Así puedes decidir reservar una de esas cosas para la próxima vez, la siguiente después, etcétera. Eso también es un método de obtener control con la planificación. Con eso además es importante fijar exactamente, cuándo vas a dar atención a las cosas que te hostigan, qué día y qué hora. Ponlas en tu agenda.

Si has dado un sitio a las cosas que te distraen, ellas te dejan en paz. No obstante con todos estos métodos, persistir en algo que has empezado no será fácil. A veces, logras hacer lo que te has propuesto y otras veces no. Pero normalmente eso cada vez va un poco a mejor. Persistir es algo que puedes aprender de modo que necesitas varios intentos antes de obtener tu domino.

Si no te ves mejorando no te desesperes. Siempre puedes cambiar tu esquema de entrenamiento, hazlo más fácil, de modo que puedes experimentar éxito. Así persistir con este método, tarde o temprano aprendes a aguantar cosas que quieres hacer. Eso es bueno pero todavía no estás listo. Porque además de hacer cosas, hay cosas que no querrías hacer y quieres persistir en eso.

Ejemplos conocidos son no fumar, no comer golosinas, no beber alcohol ni comer demasiado. Para conseguirlo, no tienes que hacer nada porque estas son formas de inactividad. Aunque esto lógicamente debe de ser fácil, sin embargo psicológicamente no lo es. Sobre todo es muy difícil persistir en estas cosas. ¿Cómo lograr esto? Lee mi próximo artículo.