El Efecto Flynn

Debe su nombre a James Robert Flynn, un profesor de ciencias políticas e investigador sobre la inteligencia nacido en Washington DC, en 1934, y emigrado a Nueva Zelanda en 1963.

En 1980 observó que las puntuaciones de diferentes grupos de personas obtenidas en los test estándar de inteligencia habían aumentado de forma consistente en las últimas décadas.

El tema que nos encontramos es que cuando se tipifica un test se adapta a una población en concreto y aquí el efecto no se percibe. Para poder establecer el efecto habría que comparar el resultado obtenido con ese test en la generación anterior. Esto es lo que hizo Flynn comparó los resultados entre generaciones y encontró que la puntuación en inteligencia aumenta tres puntos por década. Esto a ha sido confirmado por posteriores estudios y se denomina el efecto Flynn en referencia al nombre de su descubridor.

En un estudio que abarcaba diferentes países de Europa se encontró que el aumento era de 20 puntos por generación, es decir 30 años, en países como Bélgica, Holanda e Israel y menor, 10 puntos por generación, en Dinamarca y Suiza.

Entre las posibles explicaciones que se han dado a este fenómeno se encuentran una mejor nutrición, familias más pequeñas, una mejor educación, una mayor complejidad en el ambiente y cuestiones genéticas.

En la actualidad hay opiniones que plantean que este efecto tiende a desaparecer en base a que las posibles causas que lo originan se están manteniendo estables.

Otras opiniones plantean que el proceso se está invirtiendo hay evidencia reciente de que la tendencia al alza de las puntuaciones en tests de inteligencia ha remitido en algunos países, por ejemplo, el rendimiento de los adolescentes británicos de las escuelas secundarias disminuyó considerablemente entre 1976 y 2003 (Michael Shayer).