Residencias y demencia

 

Autor: Iván Manjón Plaza


El DSM-IV-TR define la demencia como un conjunto de déficits cognitivos que incluyen la memoria y almenos una de las siguientes alteraciones cognitivas: afasia, apraxia, agnosia o una alteración de capacidad de ejecución (López-Ibor, 2005).

Hay 2 demencias principales: el Alzheimer, que afecta al 60% de las demencias (Boada, 1993). El segundo tipo más frecuente es la demencia vascular (10-20% de las demencias).

La evaluación neuropsicológica y motivacional se pude realizar con tests como el MEC, el PFEIFER y el GDS de Reisberg, entre otros.

Estimulación, rehabilitación y dinamización: Según Ramón Bayés (2010), la mayoría de las personas, cuando entran en un centro residencial, por voluntad propia o bien forzadas, saben que están renunciando definitivamente a toda esperanza de cambio en sus vidas. También apunta a que se les fomente algún tipo de ilusión, que se les escuche activamente, que se les faciliten interacciones, que se busque aprender de sus experiencias, que se les proporcione afecto, que se les regale sonrisas y que se valore su vida. Partiendo de estas directrices más éticas que científicas, se comentará ahora el trabajo que se hace de rehabilitación, estimulación y dinamización.

La catedrática de neuropsicología, Mercè Jórdar (2000), señala un proyecto de taller de memoria para gente mayor sin demencia que muestra una reducción de la queja de memoria. Un estudio muestra un aumento de la memoria operativa estadística y clínicamente significativa en personas con deterioro cognitivo leve después de un programa de estimulación cognitiva multifactorial (Velilla-Jiménez et al, 2010).

En demencias es muchísimo más complicada la rehabilitación. Igualmente, Jórdar et al (2005) destacan la importancia de la estimulación del lenguaje y la memoria. Al haber diversos aspectos a abordar se utiliza la estimulación integral. Se realiza un trabajo multidisciplinar con el objetivo de mejorar la calidad de vida, frenar el deterioro y conseguir estabilidad emocional. Los programas de estimulación específicos para afectados de demencia son un nuevo recurso en Catalunya hace un poco más de una década, creando los llamados Centros de día.

El entrenamiento se fundamenta en el concepto de neuroplasticidad y regeneración cerebral (Jórdar et al, 2005, García-Sánchez, 2002). La estimulación específica de las funciones cognitivas desemboca en una mejora funcional. La mejora apreciada se justifica por 2 razones: la primera, que la estimulación continuada aumenta las sinápsis, con lo cual se retrasan las nuevas manifestaciones deficitarias. La segunda es que un grupo neuronal puede suplir a otro que comparte función si se estimula constantemente.

Los objetivos: frenar el avance y potenciar la conservación funcional, estabilizar emocionalmente, crear automatismos y rutinas que reduzcan la desorientación y modificar conductas anómalas. Así, en la memoria se trata de mantener la información, sobretodo la memoria remota y su evocación, como también la memoria emocional. En el lenguaje, la estimulación se centra en la capacidad de denominación, la comprensión auditiva, la fluidez verbal y la escritura de palabras de uso familiar en escolarizados.

Por último, en cuanto a la dinamización, se pueden hacer juegos como el bingo, el dominó y otros juegos de mesa, adivinar palabras, talleres sensitivos, fiestas de cumpleaños, baile, cantar, teatro, etc.

Algunas referencias:

  • -Bayés, R. (2010). El psicólogo que buscaba la serenidad. Sobre la felicidad y el sufrimiento. Barcelona: Plataforma actual.
  • -Boada (1993). Definición, clínica y diagnóstico diferencial de la enfermedad de Alzheimer.
  • -García-Sánchez, C. (2002). Estimulación cognitiva en el envejecimiento y la demencia. Revista de psiquiatría de la Facultat de medicina de Barcelona. Vol. 29. Nº 6. 374-378.
  • -Jórdar (2000). Los talleres de entrenamiento de la memoria en gente mayor. Herramientas de trabajo social. Diputación de Barcelona.
  • -Jórdar et al (2005). Trastornos del lenguaje y la memoria. UOC.
  • -Vellida- Jiménez et al (2010). Efectos de un programa de estimulación cognitiva en memoria operativa de pacientes con deterioro cognitivo leve. Revista chilena de neuropsicología. Vol. 5. Nº 3. 185-198.